En el
Centro de Formación Profesional Nº 24 del barrio de Flores todo estaba
dispuesto para un encuentro cultural, solidario, artesanal y gastronómico. La
recepción, la pista de baile, las mesas y sillas con sus mantelitos en forma de
pentagrama, las luces tenues, la parrilla de iluminación, la pantalla
multimedia, la barra, la comida artesanal y regional, la música de tango, los
alumnos y profesores y los vecinos que puntualmente llegan a las 22 horas, en la
calle Artigas 690, todos los segundos sábados de cada mes. La "Milonga de
Artigas" en palabras de Sergio, el Director del CFP Nº 24, es "una manera de que el barrio entre a la Escuela, que la conozca, que vea como se transforma la Escuela. Invita a liberar la imaginación y ver que con el deseo uno puede con cuatro paredes hacer muchas más cosas
y así los hacemos cómplices de esta gesta solidaria que tiene la
Escuela".
Nos
abrimos paso entre alrededor de 200 vecinos que concurrieron a la velada y nos
cruzamos con Silvana Dáversa que haciendo malabares con una bandeja de empanadas nos
cuenta "Soy la secretaría del CFP desde que se fundó y tengo a cargo toda la parte administrativa y en la Milonga soy moza. Vengo tempranito, ayudamos a armar las
mesas y las sillas con todos los compañeros que vienen a ayudar y como soy buena moza me pusieron a atender las
mesas".
Además
nos explica el menú que sirven en los cuencos que realizó el curso de Cerámica:
"Hoy tenemos un guiso norteño con muchas verduras bien picaditas hecha por los alumnos del Curso de Gastronomía,
empanadas caseras y unos postres regionales espectaculares".
La
responsable de la cocina, Mabel Cabrera, profesora a cargo de los cursos de repostería y de ayudante de cocina,
nos detalla que elaboraron: "un potage de lentejas norteño. Lo trabajamos con los alumnos durante jueves y viernes. Tenemos los postres que son membrillos al Malbec y un queso saborizado con una tuil crocante y alfajor Rogel y lemon
pie".
Al
tiempo que en la pantalla multimedia se proyectan imágenes del Proyecto
Misiones y de los medios de comunicación como El Aprendiz, Sergio Lesbegueris
nos dice como se organizan "tratamos de involucrar a toda la Escuela para que le de vida y para que
al mismo tiempo le de vida a todas las aulas. De manera autogestionada hacemos también la Escuela. La armamos y la convertimos en una milonga en donde los mozos son docentes. Es un lugar de práctica de la igualdad, ahí somos todos iguales. Colaboramos de un lugar de la igualdad, ahí no hay jerarquías. Es interesante indagar también cuando se diluyen las jerarquías
se entra como en otro tiempo y en otro espacio en donde la cooperación es mas cooperativa. Nos parece interesante como metáfora de lo que puede una escuela
hoy".
La Milonga de Artigas surgió en el año 2006,
el Centro de Formación Profesional 24 había decidido apadrinar la Escuela 854 del Paraje El Portón de
Misiones y entre alumnos y profesores comenzaron la búsqueda de fondos. El Profesor de Serigrafía y jefe general de
talleres, Luis Asensio lo expresa así: "Al principio pensamos hacerlo dos o tres veces pero fue
muy buena la recepción del barrio y también prendió mucho en los alumnos y docentes de la
Escuela que hoy ya es parte del proyecto institucional" y agrega "Esta ambientación surgió de Pablo, un alumno del curso de Herrería que nos dijo: que les parece si hacemos unos spots para poner en las paredes y poder difuminar la luz. Y en base a esa idea se puso en funcionamiento todo el taller de Herrería y el taller de Electricidad, toda la semana trabajando, al igual que la parrilla de luces que la hizo el curso de Herrería y el de Soldadura del turno
noche".
Mientras,
una pareja de vecinos abría la noche al compás del 2x4, Guadalupe Gandlaz, integrante
del Taller de Medios Vecinales de Comunicación preguntaba ¿Por qué se elige la temática del tango para el evento?,
el Director de la Escuela contestó "Porque hay algunos milongueros, en el cual me incluyo. Nos pareció interesante porque una milonga no es invasiva para el barrio. En una milonga se habla, no es un boliche. Me parece que es algo que une. El tango como expresión artística, en esta sociedad donde se frivoliza todo, el abrazo y el bailar juntos es como que simboliza las ganas de vínculo que tenemos todos nosotros. Porque es una clima de gente de barrio y porque convoca a gente del barrio. Flores es un barrio bien porteño que también tiene su reducto
tanguero".
Serigrafía hizo los separadores con alegóricas imágenes tangueras, los
volantes y los mantelitos, los centros de mesa los hicieron las chicas de
Artesanías, las mesas y sillas los alumnos de Carpintería, Electricidad y Herrería
la iluminación, las empanadas de carne y queso y cebolla los alumnos de Hugo
Allejes el
profesor de Panadería, los delantales las señoras de cooperadora y así todas
las manos se juntan en una simbiosis que involucra la educación profesional, el
trabajo, la solidaridad, la cooperación, la cultura, la asociatividad, la participación vecinal
y la integración comunitaria con un abrazo en un lugar donde "se sienten parte y te sucedan cosas".